Mi grupo preferido tocó en Madrid después de varios años sin hacerlo (no digo el dato exacto porque no lo sé y no quiero buscar en google).
Después de un tiempo de refléxión, puedo decir que no fue un buen concierto.
Para empezar la Riviera suena fatal (casi tanto como La Cubierta de Leganés). Es una pena que en Madrid no hay ninguna sala grande con buena acústica. Era imposible oír algo que no fuera la voz del cantante y una pelota de graves detrás. Con tapones en los oídos se ecualizaba algo el asunto, pero tampoco mucho.
Salvo el baterista, el grupo salió desganado, apático, sin ganas de tocar.
El set list estaba hecho al tuntún: inflaban al público con un temazo, para después meter tres lentas seguidas, volver a subir un poco y luego bajar, y bajar, y bajar.
Las canciones del nuevo disco (que de por sí no es bueno, ya hablaré de él, o no) no funcionan en directo.
Apenas llegaron a la hora de concierto. Aunque de la duración exacta no estoy muy seguro.
Nada más.
Ah, y las camisetas de la gira son feas de cojones.
4.3.08
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2 comentarios:
Prueba.
a ver ahora...
Tocaron 1h15 exactamente...jejeje. Hay que ver, hasta el título de este blog es negativo porque podría haber sido algo con la palabra 'quejas' que es un poco más constructivo al menos...
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